Campañas muy caras; Ugalde urge reforma

Diario de Querétaro
23 de agosto de 2013

José Luis Rodríguez

Querétaro, Qro.- Las campañas electorales en México son muy caras, lo que detona una mayor corrupción en el sistema democrático del país; esa es la función principal de una nueva reforma en el país, expresó Luis Carlos Ugalde Ramírez, expresidente del Instituto Federal Electoral (IFE) durante la conferencia “La última Reforma Política y la que viene” que impartió en la Universidad Autónoma de Querétaro.
Consideró que la creación de un Instituto Nacional de Elecciones no contribuye a atacar las debilidades fundamentales del sistema electoral mexicano, tales como el costo creciente de las campañas políticas, la corrupción que eso genera, el desvío de recursos, el clientelismo electoral y la “litigiosidad” que se le ha atribuido, pues, dijo, estas problemáticas “muchas veces no tienen raíz electoral”.
“Tiene que ver con el sistema de fiscalización de las finanzas públicas, con la contabilidad gubernamental; una de las mejores medicinas para combatir los gastos excesivos en campaña no es anular las elecciones en el caso de rebase de topes de campaña como se ha sugerido, sino que tiene que ver con asuntos fiscales y hacendarios y de medios de comunicación”, refirió.
Ante este panorama, Ugalde Ramírez consideró que se deben “atacar” diversos aspectos como: las prácticas ilegales en el manejo de las finanzas públicas sobre todo en el ámbito local; la práctica creciente de algunos medios de comunicación que cobran por cubrir campañas políticas, pues entre 2007 y 2012 el gobierno federal incrementó el presupuesto para publicidad oficial de 900 a 5 mil millones de pesos, aproximadamente; y combatir el clientelismo pues es un fenómeno social arraigado entre la población.
Más que centralizar a la autoridad electoral, manifestó, se deberían centralizar algunas funciones electorales: la fase de designación de las autoridades electorales para evitar la distribución de cargos; homologar los requisitos para ocupar el puesto de consejero electoral; y trasladar algunas tareas a otros organismos pues “a veces los institutos electorales parecen ministerios públicos”.
“Para qué poner a prueba a una institución como el IFE que hace bien su trabajo operativo, con más funciones que puede realizar mal”, concluyó.
Esta entrada fue publicada en Democracia y Elecciones, Transparencia y Rendición de Cuentas, Entrevistas, Prensa, Temas. Guarda el enlace permanente.